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31 de Agosto 2006

Por lo que parece, todo Dios en el mundo del Rock considera que Ron Jeremy es una leyenda, el Rey del porno, el tipo más cool del cine para adultos... Absurdo. Nunca fue nada al lado de leyendas como Jamie Gillis, John Holmes o Harry Reems, y tampoco vale gran cosa como persona. La verdad es que desde que Ginger Lynn me contó que este sujeto la violó en su apartamento, en los inicios de su carrera, lo tengo muy atravesado. ¿Qué clase de gusano puede hacer algo así?
Fue chocante conocer a Ron Jeremy hace un par de años. Me lo presentaron en el concierto que ofrecieron Whitesnake en Razzmatazz, y la escena tuvo su gracia: Jeremy visiblemente incómodo, tratando de acceder a los camerinos, mientras cientos de metalheads se tropezaban con él en dirección a las puertas de salida. El hombre estaba enfundado en un cutre-chandal, cubierto de sudor y muy, muy malhumorado. Lo primero que me dijo fue: ¿Puedes conseguirme un pase de backstage? Conozco a la banda, en cuanto me vean se acordarán de mí. Increíble, Ron Jeremy estaba pidiéndome un pase de backstage en un concierto de Whitesnake!, ¿cómo llega uno a encontrarse en semejante situación?
Yo no tenía ningún privilegio especial en ese concierto, era un espectador más, pero sin embargo durante unos instantes pensé en ir en busca del promotor para tratar de conseguirle el dichoso pase, aunque al final por fortuna se impuso el sentido común, me excusé y seguí mi camino.
Lo único interesante de ese encuentro fue contemplar de primera mano las famosas técnicas de seducción de Jeremy. Había allí una chica que no tenía ni idea de quién era Ron Jeremy, y nuestro encantador tiburón pronunció la frase mágica: ¿Has salido alguna vez en una película?. Espectacular. Todavía quedan tipos en el mundo que utilizan ese recurso, ¡y funciona! Increiblemente, la chica no salió huyendo tras escuchar la frasecita del amigo Ronnie, y a pesar de que jamás había oído hablar de Ron Jeremy, acabó follando con él dos horas después en el water de una fiesta a la que ambos asistieron con Whitesnake. Un amigo mío presenció todo el numerito.
En fin, nunca entenderé qué le ven las mujeres a Ron Jeremy, pero aunque sea el actor más irritante de la historia del porno es innegable que nació para esto.
30 de Agosto 2006

Mientras echaba un vistazo a nuestro archivo recientemente, localicé esta curiosa foto. Seguro que algunos de vosotros recordáis a la banda en cuestión: The Big F. En plena fiebre Janes Addiction, todos andábamos en busca de formaciones que tuviesen algo en común con los creadores de Nothings Shocking, y aunque The Big F no siguiesen la línea de Janes, sí que podían atraer a su misma audiencia. Tenían mucha frescura, eran dificilmente clasificables... Una buena banda en definitiva. Su disco de debut, The Big F, publicado en 1989, todavía lo conservo en vinilo, y desde luego es un buen álbum (el segundo, "Is", también es recomendable, aunque para mi gusto es inferior al primero).
The Big F era un grupo muy curioso. Las estructuras de sus canciones resultaban sorprendentes para la época, en ocasiones alargaban sus temas hasta casi los siete minutos de duración sin resultar cargantes, no se limitaban a un estilo concreto... Resumiendo, eran diferentes. Quizá en la actualidad ese disco suene un poco desfasado, pero a quienes nos gustó en 1989, sigue gustándonos hoy en día. Y, sí, efectivamente, dos de los tipos de The Big F habían formado parte del grupo Berlin, pero nadie habría imaginado semejante cosa al escuchar canciones como Killing Time, Heres The Good Life o Kill The Cowboy!
29 de Agosto 2006

Sólo he visto una vez a Kris Kristofferson en directo. Fue en 1987, en el Universal Amphitheatre de Los Angeles. Kris tocó antes que Willie Nelson, pero sería absurdo llamarle telonero. Fue un doble cartel en toda regla. Ambos músicos dispusieron del mismo tiempo en escena, y debo admitir que no sentí nada durante la actuación de Willie Nelson. En esa época, Kris Kristofferson era uno de mis grandes héroes, y sin embargo desconocía por completo la música de Willie Nelson.
Siempre tuve muy presente la figura de Kris Kristofferson, cuando yo era un crío solía ver a menudo vinilos de Kris por la casa, aunque tardé algún tiempo en dar el gran paso y escucharlos. De hecho, no empecé a mostrar verdadero interés por él hasta que le vi en la película A Star Is Born (Ha nacido una estrella) encarnando el papel que rechazó Elvis (o más bien deberíamos decir el papel que rechazó el Coronel Parker en nombre de Elvis).
Jamás he visto a nadie que encaje mejor en el rol de rockstar que Kris en ese film. Su magnetismo es tan fuerte que ni tan siquiera importaba que tuvieses que aguantar a Barbra Streisand agobiando durante toda la película.
En su show del Universal Amphitheatre, Kris mantuvo al público en vilo desde que puso sus botas en el escenario hasta que tocó su última canción y nos dedicó una sonrisa de despedida. Fue como ver un cruce imposible entre Elvis, Jim Morrison y Jesucristo.
El country rocker tocó todos sus grandes clásicos: Me and Bobby McGee, Sunday Morning Coming Down, The Pilgrim, Jesus Was A Capricorn, Come Sundown, Darbys Castle, Why Me, Help Me Make It Through The Night, etc., además de alguna canción del disco que presentaba en esa gira (Repossessed) como They Killed Him.
Cuando Kristofferson abandonó aquel escenario, yo lo tenía claro: durante los siguientes meses sólo escucharía Country Rock! Aunque obviamente sólo tuve que entrar en la Tower Records al día siguiente y cambiar de idea por completo. Era 1987, y el Hip Hop, el Hard Rock y el Heavy Metal dominaban la escena musical. Eran los años de gloria de Mötley Crüe, Poison, Run DMC, Cinderella, LL Cool J, Metallica, Beastie Boys y tantos otros, así que... no, no me dediqué a escuchar Country Rock seis meses seguidos, pero fue bonito comprobar que Kris Kristofferson era tan jodidamente único sobre un escenario como había imaginado siempre.
28 de Agosto 2006

Hace poco hablaba en esta sección de Mammoth, la banda de pesos pesados que formó John McCoy tras abandonar el grupo de Ian Gillan. Bien, pues el frontman de Mammoth, Nicky Moore (en la foto, sentado junto a John McCoy en una imagen promocional de Mammoth), acaba de formar una nueva banda con el mismísimo Manny Charlton de Nazareth. La formación ha sido bautizada con un extraño nombre: From Behind (?).
Es agradable tener a Nicky de vuelta. En realidad nunca se fue, el buen hombre ha pasado estos últimos años cantando Blues, pero From Behind es la primera banda importante de la que forma parte en mucho tiempo.
Debo decir que tardé años en apreciar al bueno de Nicky. Cuando compré el disco de Samson Before The Storm en 1982, y me encontré con el orondo vocalista sustituyendo al mismísimo Bruce Bruce al frente de Samson, no encajé bien el cambio. Bruce Bruce sólo hay uno, y por supuesto es insustituible! Pero, con el paso de los años, veo a Nicky con otros ojos, y la verdad es que me parece un tipo muy entrañable. Es un buen vocalista y desde luego tiene carisma. En su buena época parecía la versión heavy del gordo de Mean Streets (Malas calles) que se pegaba con Johnny Boy, y hoy en día es simplemente un gran cantante de Blues.
Por si a alguien le interesa, el disco de debut de From Behind se titula Game Over!. No lo he escuchado todavía, pero una banda que cuenta con el legendario guitarrista de Nazareth y con el cantante de Samson seguro que tiene algo bueno que ofrecer.
26 de Agosto 2006

Espacio 1999 es una de las series que más me marcaron en los 70s. Recuerdo que estaba obsesionado con Martin Landau y con Barbara Bain, una de las mujeres más bellas y elegantes de aquella época.
Todo en esa serie era tremendamente especial: los inquietantes guiones, las interpretaciones de Landau y Bain, la estética, los cameos de grandes estrellas como Cristopher Lee... La verdad es que sentía verdadera ansiedad antes de que diese comienzo cada nuevo capítulo. En esos años, series como Espacio 1999, El planeta de los simios, Hombre rico, hombre pobre o Starsky & Hutch eran la base de la vida para muchos de nosotros. Deseabas que el tiempo transcurriese más rápido, para ver una vez más los títulos de crédito iniciales de cada una de esas series, y sentir de nuevo esa excitación, esa electricidad...
Nunca me importó un huevo Star Trek, pero sin embargo Espacio 1999 eran palabras mayores para mí.
Imagino que para las nuevas generaciones una serie como ésta resultaría demasiado kitschy, pero en los 70s no era cosa de risa. Landau y Bain inspiraban ante todo respeto. De hecho, casi todo lo que salió de la factoría Gerry Anderson fue fascinante: Thunderbirds, Capitán Escarlata, Joe 90... Alguien debería dedicarle un monumento al bueno de Gerry algún día por brindarnos tantas emociones!
Han pasado muchos años desde entonces, y a menudo he pensado en la posibilidad de adquirir la serie completa en DVD, pero... sería un error. Por desgracia, me temo que no ha envejecido bien. De hecho, en 1990 compré uno de los legendarios capítulos en video, y resultó interesante volver a verlo, pero no sentí lo mismo que en su día. Supongo que es preferible que algunas cosas permanezcan en el pasado.
25 de Agosto 2006

Uno de los tipos más interesantes que he conocido en los últimos tiempos es Jimmy Vespa, trompetista de la banda de Sam Yaffa, Mad Juana. De hecho, todos en esa banda son excepcionales músicos y performers. Danny Ray, el saxo, es un veterano rocker de la escena neoyorquina de los 70s que solía codearse con Johnny Thunders y Jerry Nolan; Amalia, la violinista, es una absoluta virtuosa de su instrumento, y ha tenido también una vida llena de experiencias curiosas (apareció incluso en un video de Guns NRoses hace años!), lástima que abandonase el grupo después de ese tour; el batería Tony Mann es extraordinario, la clase de músico que puede tocar cualquier cosa (por desgracia, él también dejó la banda después de la gira, y fue sustituido por el veterano Paul Garisto); Karmen obviamente cumple muy bien su labor; y Sami, como bien sabéis, se mantiene en plena forma, y es un placer verle en directo, tanto con Mad Juana como con los New York Dolls.
Pero Jimmy Vespa destaca de un modo especial, es la versión rockera de Monty Clift. La última vez que Mad Juana tocaron en Barcelona, pasé un par de horas charlando con Jimmy, y la verdad es que me quedé con ganas de hacerle una entrevista. Jimmy creció en un entorno muy religioso, y cuando era un adolescente solía tocar su trompeta en actuaciones del legendario predicador Jimmy Swaggart (!). La religión es tan importante para su familia que no le perdonaron que entregase su vida al RnR, y de hecho cuando visitó Barcelona estaba en plena crisis familiar, porque su madre no aprobaba el título del nuevo disco de Mad Juana (Acoustic Voodoo), y consideraba que Jimmy se había apartado definitivamente del buen camino.
Un detalle muy curioso de esa gira fue que Jimmy vino a Europa sin dinero, y su plan era tocar su trompeta en las calles durante el día para cubrir sus necesidades. ¿Podéis imaginar a alguien más RocknRoll?
Jimmy siempre ha vivido al límite, es todo autenticidad, y se podría rodar una película muy interesante sobre su día a día en NYC.
En esas dos horas, Jimmy me contó muchas cosas: el día que Eddie Nichols le dio una paliza, su amistad de años con TxT (por aquel entonces, Jimmy tenía intención de formar una banda en NY para ella), el respeto que sentía en el pasado por predicadores como Swaggart... No es muy habitual encontrarte a gente que ha vivido tantas experiencias.
Si vais a un concierto de Mad Juana en el futuro, no olvidéis saludar a Jimmy. Seguro que pasais un buen rato charlando con este gran tipo.
24 de Agosto 2006

The 7th Date Of Hell de Venom es, con toda seguridad, uno de los videos más cachondos de la historia del Rock. Pocas veces veréis a un grupo que en el segundo o tercer tema de su concierto ya destroce sus instrumentos. Venom podían hacer eso y mucho más. Podían incluso quemar a sus propios fans utilizando pirotecnia con total ineptitud. Creo que fue en su gira de 1984 cuando tuvieron que prescindir del fuego en los shows, tras quemar en varios conciertos a los fans que se situaban en las primeras filas. Nada especialmente grave, sólo algunas pequeñas quemaduras aquí y allá!
Vi muchas veces este video en los 80s, era un engendro imprescindible en cualquier reunión de metalheads. Venom no sabían tocar y no sabían escribir canciones, pero eran todo ACTITUD! Pese a ser un cero a la izquierda como músicos, en sus shows siempre había lugar para largos solos de bajo y guitarra. El solo más divertido era el de Cronos, un hombre que no será recordado como el Jaco Pastorious del Metal precisamente. En un momento determinado, Cronos se limitaba a presionar la palma de su mano contra el mastil del instrumento de arriba a abajo! Habría sido interesante conocer la opinión de Billy Sheehan sobre el ya legendario solo de Cronos!
Nunca vi a Venom en directo, pero sí que tuve oportunidad de coincidir con ellos en el backstage de un festival en 1984, y aquello fue grande. Cronos y Mantas mantuvieron su pose de superhombres del Metal durante todo el tiempo que pasaron en el festival. Quizá en la intimidad de sus casas escribiesen poemas y cuidasen bonsais, pero en público eran Hombres de Acero.
Aquel día presencié dos encuentros históricos: Venom Vs. Metallica y Venom Vs. El Pirata. Imposible decidir cuál de los dos fue más impactante!
Metallica acababan de ofrecer una de las actuaciones más jodidamente ruidosas que había visto hasta ese momento (era la gira de Ride The Lightning) y se acercaron a saludar a Cronos y a Mantas. En esa época Metallica todavía no eran superestrellas, y pasaron gran parte del día relacionándose con las otras bandas. Hetfield, Lars y Kirk eran unos críos con ganas de fiesta, y Cliff Burton imponía más respeto, pero también estaba allí para divertirse. Les tomé algunas fotos, que por desgracia perdí hace años, aunque publicamos alguna en su día.
El encuentro de Venom con El Pirata fue también bastante memorable. El Pirata divisó al líder de Venom, y gritó. Cronos! Cronos!, e inmediatamente fue a por él. Impagable la imagen de Cronos desconcertado, mientras era abordado por el periodista más intrépido del Metal hispano.
Recientemente Venom han publicado un nuevo disco con un título delirante: Metal Black. Sí, sabemos que existe desde hace años la etiqueta Black Metal, pero si alguien podía modificarla, reordenarla, actualizarla, ¡esos eran Venom! Metal Black, amigos! Thats the real deal!
23 de Agosto 2006

Esta foto fue tomada en el primer show que vi de Dizzy Gillespie en los 80s, en el Palau de la Música de Barcelona. Una actuación memorable. Nunca olvidaré el inicio de aquel concierto: mientras la banda interpretaba un tema introductorio, Dizzy apareció bailando por un lado del escenario, enfundado en una gran túnica y un gorro africano, y el teatro se vino abajo. Fue como ver a Dios. Sólo he sentido algo similar la primera vez que vi a los Rolling Stones, James Brown, Aerosmith y pocos más.
En esa época, Dizzy se encontraba ya en la recta final de su carrera, pero al verle tocar daba la impresión de que le quedasen todavía veinte intensos años por delante. No utilizó ese típico recurso de cederle el protagonismo a sus músicos y limitarse a tocar en momentos puntuales, Dizzy sopló su trompeta durante todo el concierto como en sus mejores tiempos, con energía y sentimiento, y al finalizar el show confirmamos lo que habíamos pensado siempre: que Dizzy era el mejor músico de Jazz de todos los tiempos.
Volví a verle en directo cuando tocó en Zeleste uno o dos años después, y de nuevo deleitó al público con toda una lección de maestría. En aquella ocasión, Dizzy se mostró más discreto que en la anterior actuación, menos showman, pero tocó con un feeling desbordante.
Recientemente vi de nuevo la magistral película sobre Charlie Parker Bird, y fue triste contemplar las escenas finales en las que comentaban que Dizzy Gillespie seguía ofreciendo conciertos por todo el mundo. Desde luego, gente como él, Celia Cruz, Roy Orbison, Miles Davis y tantos otros no deberían morir jamás.
22 de Agosto 2006

Para mucha gente, Sammy Hagar no es más que el tipo que asumió el reto imposible de sustituir a David Lee Roth en Van Halen, y contribuyó a que una de las bandas más excitantes del Rock se convirtiese en un dinosaurio lento, predecible y aburrido; safe rock autocomplaciente y mediocre para las masas. Sin embargo, mucho antes de que Sammy aceptase la desafortunada oferta de los hermanos Van Halen, editó un buen puñado de fantásticos discos en solitario. Algunos puristas tocapelotas afirman que lo único decente que ha grabado Sammy en su carrera fue el primer disco de Montrose, pero obviamente eso no tiene ningún sentido. Todos y cada uno de sus álbumes de los 70s y principios de los 80s tienen buenas canciones, y el mejor para mi gusto es Live 1980.
Qué gran disco, pura dinamita. Me gusta mucho también su directo del 78 All Night Long, pero siempre preferí Live 1980. Ese es uno de los discos que más pinche en 1983. Cada vez que deseaba poner a prueba la potencia de mis altavoces y la resistencia de mis oídos, pinchaba Live 1980 de Sammy y Scream Dream de Ted Nugent.
En Live 1980 se pueden escuchar atronadoras versiones en directo de clásicos como Trans AM (Highway Wonderland, Plain Jane, This Planets On Fire (Burn In Hell), Love Or Money o el incendiario Space Nation #5 de Montrose. Es el álbum perfecto para introducirse en la música de Sammy.
Sí, no vamos a negar que el Red Rocker ha grabado muchos temas exageradamente melosos a lo largo de su carrera, pero desde luego en ese disco rockeó con verdadera furia.
Si sólo conocéis el rol de Sammy al frente de VH, deberáis haceros con este disco y tal vez mejoraría la imagen que tenéis de él.
21 de Agosto 2006

Joe Spinell es uno de esos actores que, aunque sólo lo veas una vez en tu vida haciendo un pequeño cameo en un film, ya no lo olvidas jamás.
Él le daba el trabajo de taxista a Travis Bickle en Taxi Driver. También apareció brevemente en la saga de El Padrino. Aunque su gran papel fue el del tétrico homicida de la película Maniac, junto a la inolvidable Caroline Munro.
En ese film, Joe demostró que era mucho más que un carismático actor secundario. Con un buen guión y un papel protagonista, podía reinar como una verdadera estrella. Pero claro, en Hollywood nunca han abundado los papeles para tipos como él.
Joe sufrió de asma durante toda su vida, y ese detalle curiosamente benefició siempre a sus interpretaciones. Del mismo modo que el deforme aspecto físico fue un punto a favor para Rondo Hatton en su carrera cinematográfica, la voz profunda y la respiración asmática le dieron más carácter a Joe ante las cámaras.
Maniac es una película que, incluso en la actualidad, sigue poniéndome la piel de gallina. Cualquiera que vea ese film por primera vez sin conocer la trayectoria de Joe, sentirá que el actor realmente es un sádico asesino, porque su interpretación dificilmente podría haber sido más real. Hace años entrevisté a Caroline Munro, y ella también recordaba Maniac como un film clave en su carrera, y sólo tenía buenas palabras para Joe.
Es una verdadera lástima que el actor falleciese hace algunos años, habría sido muy interesante verle protagonizando una película de Tarantino.
19 de Agosto 2006

John McCoy es uno de esos personajes perdidos en el tiempo que poca gente parece recordar, y que yo sin embargo siempre tengo en mente! Si estoy esperando en la cola de algún glamuroso supermercado, es fácil que acabe repasando mentalmente la discografía entera de Ratt o tratando de imaginar qué está haciendo justo en ese momento John McCoy!
Hace un par de años me carteé durante una temporada con Bernie Tormé, el guitarrista de la banda de Ian Gillan, que estuvo a un paso también de convertirse en la mano derecha de Ozzy Osbourne. Tras enviarle unas fotos que conservábamos en nuestro archivo, en las que aparecía tocando en el Reading Festival con Gillan, Bernie me comentó: ¿Tienes fotos de John McCoy? A John le encantaría verlas. Increíble, ¡John McCoy no era producto de mi imaginación! Había gente en el mundo, como el propio Bernie, que estaban en contacto con él!
John McCoy siempre tuvo tanto magnetismo que es inevitable recordar con cariño sus apariciones con Gillan en el programa Aplauso, sus shows en Reading Festival o su estrambótica trayectoria post-Gillan. Algunos seguro que recordáis a su banda McCoy, con la que editó el cachondo mini-álbum de cinco temas McCoy, o aquel grupo de pesos pesados denominado Mammoth, con el que grabó canciones como Fatman o Cant Take The Hurt. Conservo ambos vinilos y jamás se me pasaría por la cabeza desprenderme de ellos.
Y bien, ¿qué está haciendo John McCoy justo en este momento? Lo ignoro, pero allá donde esté le envío un saludo.
18 de Agosto 2006

Soy un gran fan del solo de Tommy Aldridge. No es necesario precisar a qué solo me refiero, porque en todos estos años unicamente ha habido un solo de Tommy Aldridge! Le vi en 1984 tocando con Ozzy Osbourne en París, e hizo ese solo; volví a verle veinte años después con Whitesnake, y de nuevo hizo el mismo solo! Pero, al fin y al cabo, ¿por qué debería cambiarlo? Si algo no está roto, no es necesario arreglarlo.
El solo de Tommy Aldridge es siempre uno de los puntos álgidos en cada actuación de la banda con la que toca. Cuando llega el momento de golpear los tambores con las manos, la audiencia se vuelve loca. Así que es evidente que, dentro de veinte años, cuando The Darkness o Wolfmother hagan una gira de reunión y Tommy Aldridge sea su batería, volveremos a escuchar su solo.
Porque, sí, efectivamente, Tommy Aldridge es eterno. Ves a Tommy Aldridge hoy en día aporreando su batería en los conciertos de Whitesnake, y es el mismo individuo que le cubría las espaldas a Pat Travers a finales de los 70s, ¡no ha cambiado en absoluto!
Hace algún tiempo, un amigo mío que giró con Aldridge me comentaba lo cachondo que era ver cada noche a Tommy haciendo su famoso solo y esnifando al mismo tiempo! Si Keith Moon podía tocar la batería y vomitar a la vez, Tommy desde luego puede esnifar mientras toca por millonésima vez uno de los solos de batería más famosos del Hard Rock.
16 de Agosto 2006

Uno de los artículos más irritantes que he leído en los últimos años fue el que le dedicó un imbécil a Michael Schenker en la revista británica Classic Rock hace un año y pico. El sujeto en cuestión se burlaba de Schenker porque presenció cómo le denegaban la entrada en el backstage de un concierto de Judas Priest en Barcelona, en el que el guitarrista había hecho una pequeña jam com Barón Rojo. Aquel patético gusano se refería a Schenker como si fuese un pobre diablo acabado, tan sólo porque ya no es una gran estrella y le vio tratando de conseguir un pase de backstage. Definitivamente ya no hay respeto para nadie en este mundo. Schenker tal vez no ha tomado las decisiones más inteligentes en estos años, y ha tenido muy mala suerte a nivel artístico y personal, pero sigue siendo uno de los músicos más brillantes de la historia. Recordad lo que decía de él Jack Douglas en la entrevista que publicamos hace unos meses, desde luego no le consideraba un perdedor. Pero ya se sabe, el mundo de la prensa está lleno de listillos que se reirían del mismísimo Wagner si tuviesen oportunidad.
Michael Schenker hace muchos años que, en mi opinión, no escribe una buena canción, pero ya dijo en su día todo lo que tenía que decir como compositor, y en la actualidad sigue siendo uno de los guitarristas más personales del mundo. Hay muchos virtuosos de la guitarra ahí fuera, pero nadie toca como Michael Schenker. Fue verdaderamente emocionante escucharle interpretando Into The Arena en su reciente concierto de Barcelona. Qué finura, qué feeling... Su actitud en los conciertos hoy en día es extremadamente fría, es evidente que está cansado, harto de todo, pero a pesar de ello sus solos y sus punteos están cargados de sentimiento. Poco importa que la banda que le respalda sea una absoluta mediocridad, él sigue siendo Michael Schenker.
La única vez que he hablado con este hombre fue en los 90s, cuando tocó en Barcelona con UFO. Michael accedió a recibirnos a JMª Vidal Buchs y a mí en su camerino minutos antes del show, y yo entré en esa habitación con el nerviosismo lógico del fan. De pronto, me sentí de nuevo como un teenager mitómano. Fue un encuentro curioso, la verdad es que Schenker en persona no era como yo había imaginado siempre. Fue amable con nosotros, pero no es precisamente la clase de persona que desprende calor humano. Una buena parte de la mini-entrevista de 15 minutos se esfumó mientras tratábamos de desvelar las dudas que tenía Michael sobre el precio al que debía poner sus CDs esa noche. Sin embargo hubo algún momento interesante, me sorprendió bastante por ejemplo cuando comentó que por primera vez en su carrera estaba ganando algo de dinero. Habría sido imposible imaginar en los 80s que uno de los cinco mejores guitarristas del mundo sufría agobios económicos, pero así es la vida.
La nota freaky de aquella noche fue conocer el dato de que Michael disfrutaba de un camerino para él solo, mientras que sus compañeros de UFO debían compartir un camerino con la banda telonera. Al parecer, Michael necesitaba estar solo para meditar antes de los conciertos. Definitivamente este hombre siempre será diferente. No me imagino a Pete Way meditando antes de un show!
Supongo que jamás presenciaremos un comeback de la formación clásica de MSG, pero por lo menos se agradece que Michael Schenker siga actuando en vivo y no haya perdido su maestría como músico.
15 de Agosto 2006
No había nadie como él en los 80s. Popocho era uno de mis personajes favoritos de aquella época. Como comenté en el especial 80s del Popu, le vi muchas veces en directo con la Orquesta Mondragón entre el 81 y el 83, cuando solían proyectar filmaciones de Lon Chaney en sus shows, y podían verse perturbadoras escenas entre Popocho y Gurruchaga sobre el escenario. No era un gran fan de la música de la Orquesta, pero disfruté mucho sus directos de esa etapa, y viví algunas experiencias bastante intensas en sus shows. Recuerdo que una vez el público simplemente decidió destruir el recinto en donde actuaban, sólo porque debió parecerles una buena idea!, y allí estábamos todos en el backstage, a la expectativa, mientras las vallas de seguridad que protegían la zona de camerinos volaban por los aires y el sector más furioso de la audiencia se enfrentaba a los gorilas de seguridad. Aahhh... 80s, divinos 80s. Es probable que Gurruchaga y Popocho ni siquiera recuerden ya ese incidente en concreto, porque la violencia y el caos era algo habitual en los conciertos por aquel entonces, pero yo tengo grabada esa noche en mi memoria como si hubiese sucedido ayer. Cuando estás con una banda en un camerino, y ves que los propios músicos se sienten atemorizados, es que la cosa pinta mal. Finalmente logramos salir de aquel lugar antes de que los centenares de hooligans lo arrasasen por completo, y la sangre no llegó al río.
Era interesante ver lo que sucedía tras el escenario en los shows de la Orquesta Mondragón. Siempre había drama y vicio a destajo. Popocho cubierto de heridas, groupies en busca de acción y muchas escenas definitivamente extrañas. Popocho solía mostrarnos sus heridas después de los conciertos, y la verdad es que resultaba impactante.
El tipo con el que yo charlaba cada vez que visitaba al grupo, era el teclista, Rafa, que durante una temporada se empeñó en que él y yo formásemos un dúo tecno (!!!). Yo estudiaba piano en esa época, y él lo tenía claro: debíamos grabar un disco en plan O.M.D. cuanto antes! Para alguien como yo, que en esos días me pasaba el día entero escuchando a grupos de la NWOBHM, la propuesta de Rafa no podía sonar más descabellada, pero él estaba convencido de que triunfaríamos por todo lo alto como estrellas tecno!
Volviendo a la Orquesta, todavía conservo en alguna parte un video casero que filmó Gurruchaga, en el que se veía a Popocho haciendo toda clase de locuras. En la escena más pasada de vueltas de la cinta, Popocho se lanza al vacío desde la ventana de nuestra casa (!). Durante toda la filmación puede oírse la risa malévola de Gurruchaga, animando a Popocho a hacer cosas cada vez más extremas. La filmación termina de un modo bastante angustioso: Gurruchaga ahogando a Popocho con una mano, mientras filma su agonía con la otra. Increíble.
14 de Agosto 2006

Uno de los encuentros más conmovedores que recuerdo con un artista en los últimos diez o quince años es la entrevista que hicimos con Dale Watson en una de sus visitas a España. Dale había perdido recientemente a su mujer, Terri Herbert, y acababa de grabar un disco dedicado a ella, aquel bellísimo Every Song I Write Is For You, para mi gusto su obra definitiva hasta el día de hoy. Varios redactores del Popu fuimos a verle a la sala Jambalaya, y Dale nos invitó a pasar a su roulotte para hacer allí la entrevista.
Fue una agradable charla, pasamos alrededor de una hora hablando sobre Elvis, Hank Williams, América, el 11 de Septiembre y los mil y un temas. Recuerdo que, conforme iba avanzando la conversación, me di cuenta de que aquella no iba a ser una entrevista normal. Nunca en toda mi vida he visto a un hombre tan solo y tan triste como Dale Watson aquella noche. La última vez que actuó en esa misma sala, le acompañaba su mujer, así que es fácil entender lo que debía sentir en esos momentos. Más que una entrevista, aquello casi fue una sesión terapéutica para él, una válvula de escape para olvidar su dolor durante unos minutos. De hecho, terminamos la charla y nos dio la impresión de que Dale no deseaba que nos fuéramos, pero preferimos dejarle solo, al fin y al cabo debía salir a actuar al cabo de un rato.
Fue una velada difícil de olvidar. Esa larga hora con Dale, sentados todos alrededor de una mesa iluminada por la tenue luz de una pequeña lámpara, y un concierto memorable de dos horas y pico, en el que no faltaron varios clásicos de Elvis.
Desde entonces, han cambiado mucho las cosas para Dale. En la actualidad ya parece encontrarse recuperado de la trágica muerte de Terri, y vuelve a sonreir en los conciertos. Pero siempre que le escucho decir cosas como nothing could be worse than this hell on earth en su disco Every Song I Write Is For You, me traslado mentalmente a aquella extraña velada.
Si queréis saber algo más sobre Terri Herbert, podéis echar un vistazo a la siguiente web:
www.terriherbert.com
13 de Agosto 2006

Si deseais estar al tanto de lo que sucede en la escena rockera de Los Angeles, echad un vistazo a este link:
http://bubblebabble.typepad.com/rocknrolltv/
RocknRoll TV es el programa que Bam y Share (Bubble, Dogs DAmour) han creado para cubrir lo que hacen artistas que jamás aparecen en los grandes medios. Nos han obsequiado hasta ahora con veinte capítulos, en los que aparece gente como Black Halos, TxT, Jetboy Jonny Kaplan, etc., y su web cada vez tiene más visitantes. De hecho, si siguen a este paso no me extrañaría que alguien les ofrezca pronto un programa en algún canal televisivo, porque evidentemente tienen un criterio bastante más fiable que cualquiera que trabaje para VH1 o MTV, y Share es muy carismática como presentadora.
El protagonista del último episodio de RocknRoll TV hasta el momento es Ginger de Wildhearts, un viejo conocido de Bam.
12 de Agosto 2006

Finalmente va a suceder lo inimaginable. El 19, 20 y 21 de Agosto el Canal 50 Años de TVE ofrece el famoso especial de Aplauso de 1980 dedicado al Heavy Metal! Ignoro lo que sentiremos muchos de nosotros al ver de nuevo ese programa después de tantos años, pero en su día fue un verdadero shock presenciar algo así. ¡AC/DC, Meat Loaf y Van Halen en TVE en 1980! Por aquel entonces no existía MTV ni VH1, debían pasar todavía muchos años para que apareciese Internet, y casi nadie tenía video en su casa, de modo que este programa en concreto fue la única oportunidad que tuvimos miles de rockeros españoles de ver imágenes de Van Halen en movimiento por primera vez.
Quienes tengais acceso al Canal 50 Años, no os perdais esta reposición histórica. El Aplauso especial Heavy Metal se emitirá el sábado 19 a las 23.55h., el domingo 20 a las 2.55h. de la madrugada y el lunes 21 a las 5.55h. de la madrugada.
Además, el sábado 19 emiten a las 21.00h. el Musical Express de 1981 en el que aparecieron Whitesnake, otro documento imprescindible.
11 de Agosto 2006

¡Gran foto! Jim Wilson me envió hace un par de días esta delirante instantánea, en la que aparece posando con uno de sus ídolos de infancia: Eric Faulkner de los Bay City Rollers. Parece ser que Faulkner fue a ver a Sparks, en su reciente show en el Guilfest británico, y Jim tuvo oportunidad de conocerle.
Tan sólo un par de semanas antes, Jim me comentaba en un bar de Barcelona la importancia que tuvieron los Bay City Rollers y los Monkees para él cuando era un crío. Habíamos bebido varios cocktails, y pasamos un buen rato charlando sobre bandas que amamos en nuestra adolescencia y que ahora poca gente respeta. Yo le dije que en aquellos años veneraba a docenas de hair metal bands, que afortunadamente jamás dejaron de gustarme, y él me confesó que se sabe de memoria hasta el último tema de los Bay City Rollers y los Monkees. Por ello, ha tenido gracia que por fin haya conocido a un icono pop como Faulkner.
Por cierto, por si alguien no lo sabe, Mother Superior vuelven a España este mes de Agosto. Las fechas son las siguientes: 19 en Lanzarote (Lanzarote Rock Fest), 23 Gijón (Louie Louie Club), 24 Bilbao (Azkena), 25 Valladolid (Medina Sonora Festival), 26 Caceres (El Corral de las Cigüeñas) y 27 Jerez de la Frontera (La Guarida del Angel). Otra buena oportunidad para ver en directo a una de las mejores bandas del mundo.
9 de Agosto 2006

Gary Barden debe ser uno de los cantantes más desaprovechados de la historia del Hard Rock. Es inexplicable que este hombre no haya hecho nada destacable desde que abandonó MSG a mediados de los 80s. En la primera mitad de aquella década, Gary Barden destacó como uno de los vocalistas más carismáticos del mundo, junto a Graham Bonnet, Joe Lynn Turner, David Coverdale y compañía. Ni recuerdo las miles de veces que llegué a escuchar discos como MSG, One Night At Budokan o Built To Destroy. Estaba convencido de que Gary Barden seguiría grabando, junto a Schenker o sin él, discos excepcionales durante dos décadas más, y sin embargo todo terminó en 1984 (!). La foto que encabeza este texto la he rescatado de los archivos del Popu, y fue tomada a finales de los 80s, en el Marquee londinense durante una actuación de Statetrooper, la banda que lideró Gary durante una breve temporada, y que ha vuelto a reformar hace algún tiempo.
Cuando hace un año se supo que Barden iba a trabajar de nuevo con Michael Schenker, ya imaginé una espectacular reunión de la formación clásica de MSG, con Chris Glen. Pero, desafortunadamente, Gary se ha limitado a hacer un pequeño cameo en el nuevo disco de Schenker Tales of RocknRoll.
En fin, nunca entenderé cómo es posible que artistas del calibre de Barden, Brian Robbo Robertson y tantos otros, estén casi retirados del negocio, cuando en realidad deberían grabar y girar a menudo. En el caso de Gary, sí, hace actuaciones de vez en cuando, pero sólo tienen conocimiento de ello una minoría de fans, y alguien como él debería tener bastante más éxito con sus proyectos.
Pinchemos One Night At Budokan una vez más en honor a este gran tipo.
8 de Agosto 2006

Siempre es interesante conocer la peculiar relación que tienen con la música algunos individuos. Hace años conocí a un tipo que durante varios meses sólo escuchó 1 canción en su coche: (I Cant Get No) Satisfaction. El sujeto en cuestión había grabado ese tema una y otra vez a lo largo de toda una cinta de 90 minutos. Acababa (I Cant Get No) Satisfaction y volvía a empezar (I Cant Get No) Satisfaction... acababa (I Cant Get No) Satisfaction y volvía a empezar (I Cant Get No) Satisfaction... así durante 90 minutos que se te hacían eternos cada vez que subías en su maldito coche. La idea era escucharlo forever and ever, y cuando se convirtiese en una experiencia insoportable, desterrarlo para siempre y hacer lo mismo con otro tema que fuese de su agrado. Increíble. Desde entonces, tengo problemas en ocasiones con esa canción por culpa de este individuo, aunque no logró que llegase a odiarla. Curiosamente esta costumbre de quemar canciones es algo menos inusual de lo que parece, el mismísimo Angus Young suele hacer lo mismo: escucha determinados temas que le gustan hasta quemarlos para siempre, aunque jamás se ha hartado de escuchar los clásicos de Chuck Berry y de sus bluesmen favoritos del pasado.
7 de Agosto 2006

La aparición de una banda como Waysted en 1983 fue una de las mayores sorpresas de aquella década. Muchos metalheads sufrimos una pequeña decepción cuando se hizo público que finalmente Pete Way no formaría parte de Fastway, la banda que había formado con Fast Eddie Clarke. Recuerdo que seguí con ansiedad los acontecimientos relacionados con ese proyecto en el 82, devorando la sección de noticias del Popu como si me fuese la vida en ello. Y es que la hipotética unión entre el ex-guitarrista de Motörhead y el ex-bajista de UFO no era ninguna broma, estamos hablando de dos figuras clave de dos de las mejores bandas de aquellos años. Al fin y al cabo, en principio unos Motörhead sin Eddie Clarke no era algo que tuviese mucho sentido (aunque, como sabemos ahora, Lemmy se las arregló para salir adelante con éxito), y unos UFO sin Pete Way eran una absoluta pérdida de tiempo.
Pero, sin embargo, Clarke y Way no estaban destinados a trabajar juntos, lo cual al final resultó beneficioso para los seguidores de ambos músicos, porque a cambio ganamos dos excepcionales bandas: los buenísimos Fastway con Dave King al frente, y Waysted, el grupo que Pete formó con un vocalista escocés realmente poderoso, Fin Muir, y al que posteriormente se unirían otros dos miembros de UFO, nada menos que Andy Parker y Paul Chapman.
Waysted y The Good, The Bad, The Waysted. Esos son los dos discos que merecen la pena (el primero, Vices, es correcto, pero prescindible). Dos obras absolutamente irresistibles, en las que destacaba, ante todo, la cazallosa garganta de Fin (uno de los mejores cantantes de aquella era) y las fabulosas composiciones del grupo. Para la historia quedarían canciones inolvidables como Hang Em High, Wont Get Out Alive, Manuel, The Price You Pay, Hi Ho My Baby, Rock Steady o su explosiva versión del clásico de Chuck Berry Around And Around.
Muchos años después, concretamente en el 2004, el grupo se reunió para grabar un disco de retorno (Back From The Dead), y Pete Way nos dio una verdadera alegría al contar de nuevo con los servicios de Fin, que no ha perdido su garra con los años.
Si no conocéis la música de Waysted y amais el Hard Rock de los 80s, haceos cuanto antes con la edición en CD que recopila The Good, The Bad... y el mini-álbum Waysted, y seguramente pasarán a ser otra de vuestras bandas favoritas.
6 de Agosto 2006

Poca gente la recuerda hoy en día, pero Tracey Adams fue una de las grandes estrellas del porno en los 80s. Esta bellísima mujer no tenía nada que envidiar de Ginger Lynn, Traci Lords y Christy Canyon. Desde su debut en 1983 hasta su despedida definitiva del cine para adultos en el 99, Tracey le dio un toque de clase al submundo porno. Era una actriz de verdad, podría haber triunfado facilmente en el cine convencional, pero afortunadamente se decantó por la pornografía, y dejó para la posteridad un buen puñado de pelis realmente excitantes. Su filmografía abarca alrededor de 300 films, pero como sucede con la mayoría de estrellas porno, sólo merecen la pena quince o veinte títulos (lo cual no es poco, desde luego!). A diferencia de otras compañeras de profesión que acabaron prostituyéndose (Mai Lin, Danielle Martin...), Tracey jamás cayó en el agujero negro de las drogas, los antros de strippers y la prostitución. Ella realmente tenía ambiciones como cineasta, y tras dirigir dos pelis en el 90 (Aussie Maid in America y Too Hot To Handle), asistió a clases de interpretación y de comedia durante años. Un dato curioso de Tracey es que siempre ha sido lesbiana, y llegó a mantener una relación estable con Amber Lynn.
Ahora que la industria porno se ha convertido en algo tan lamentable, es importante recordar la trayectoria de actrices injustamente olvidadas como Tracey Adams.
5 de Agosto 2006

No hay un lugar más glamuroso en Los Angeles que el Derby Club (4500 de Los Feliz Boulevard), el local idóneo para presenciar un show de Royal Crown Revue o de Lavay Smith. Para mi gusto, la perfecta cita romántica en L.A. es una cena y una actuación en el Derby. Allí he visto en el pasado actuaciones de los propios Royal Crown Revue o de Rosie Flores, y han sido veladas muy especiales.
De hecho, fue precisamente en el Derby donde conocí a Eddie Nichols, y me sentí como si estuviese en los años 30 presentándole mis respetos a James Cagney. Eddie tenía una copa en las manos, a pesar de que supuestamente estaba tratando de dejar el alcohol, y le dije: Soy de una revista española y adoro a tu banda. Eddie sonrió nerviosamente, y a continuación le propuse pasar un día juntos dando vueltas por L.A., y hacer un reportaje para el Popu. Royal Crown Revue hicieron un gran show aquella noche, como es habitual en ellos, aunque un sector del público asumió demasiado protagonismo con los dichosos bailes swing (uno de los grandes problemas en este tipo de conciertos en USA; incluso los propios músicos se sienten agobiados cuando veinte parejas deciden mostrar sus habilidades como bailarines delante del escenario). El show de Rosie Flores también fue brillante, y encajó muy bien en un marco tan cool.
Como siempre sucede con los locales y edificios históricos en Los Angeles, la supervivencia del Derby estuvo en peligro durante mucho tiempo. Cada año daba la impresión de que iba a ser el último para el mejor club de la ciudad, y bandas como Royal Crown Revue organizaron recogidas de firmas masivas para impedir que fuese derribado. Pero, milagrosamente, por una vez ha salido ganando el buen gusto, y desde hace unos meses el Derby es considerado un historic landmark, lo que significa que jamás volverá a estar amenazado por los especuladores inmoviliarios.
Si viajais a L.A. en el futuro y deseais visitar un club con estilo, acercaos al mágico Derby. No os defraudará.
2 de Agosto 2006

Esta es una de las primeras fotos que tomé para el Popu. ¿El año?, probablemente 1984. Alvin Lee ofreció una extraordinaria actuación en el Palacio de los Deportes de Barcelona y fue un placer escuchar en directo por primera vez los grandes clásicos de Ten Years After y su material en solitario. Iggy Pop siempre se ha reído de Ten Years After, lo cual es comprensible hasta cierto punto; es un purista y no puede respetar a unos músicos blancos británicos haciendo un tipo de Blues Rock que él considera descafeinado. Pero, qué diablos, Ssssh de Ten Years After era uno de mis álbumes favoritos cuando era un crío, y aquella noche ni tan siquiera podía creer que por fin estuviese viendo en directo a Alvin Lee. Posteriormente tuve oportunidad de verle también al frente de los propios Ten Years After, pero siempre recordaré ese show del Palacio de los Deportes como algo especial.
1 de Agosto 2006

Pudo haber sucedido. The Cramps estaban preparados para hacer un show con... Mamie Van Doren! Querían ofrecer el concierto de Fin de Año más alucinógeno de la Tierra: The Cramps y Mamie Van Doren en directo en El Rey Theatre de Hollywood. En esa época, yo acababa de entrevistar a Mamie Van Doren, y Poison Ivy me pidió que le preguntase si estaría interesada en actuar con ellos. Bueno, aquello no podía sonar mejor. Le dije que, aunque Mamie hacía muchos años que no se involucraba en ningún proyecto musical, era puro RocknRoll, y seguro que le haría gracia la idea. Y efectivamente, hablé con Mamie e inmediatamente se mostró entusiasmada: ¡Por supuesto que lo haré!, ¡yo soy Punk Rock!. Le di el teléfono de Ivy, la llamó y... ¡le cantó la canción Poison Ivy por teléfono! La colaboración The Cramps/Mamie Van Doren ya casi era un hecho, sólo faltaba la confirmación del teatro, y desafortunadamente esa confirmación nunca llegó. Al parecer los responsables de El Rey Theatre tenían programado otro evento para esa misma noche que no podían anular. Ivy se sintió decepcionada, aunque comentó que sin duda lo harían el siguiente año. Ha pasado ya media década desde entonces y la prometedora colaboración entre The Cramps y una de las mayores sex symbols de los 60s sigue sin materializarse. Quién sabe, quizá algún día.
Una de las muchas cosas que echo de menos de los 70s y los 80s, aparte de los majestuosos dobles Lps en directo, los solos de guitarra o las actuaciones de bandas metálicas en grandes pabellones, es un artefacto que era tan esencial para un crío rockero como cualquier T-shirt guarra de Ozzy o cualquier chapa de Judas Priest. Me refiero a los posters. El día en que el Popu dejó de incluir un deslumbrante poster con cada número, fue un día triste para muchos de nosotros. No soy una persona que acepte este tipo de cambios facilmente, y de hecho todavía en la actualidad siento nostalgia de todas esas cosas: los posters, el antiguo logo de la revista, etc.
Siempre ha habido algo mágico en el concepto de poster. Tal y como yo lo veo, los posters son vida. Echas un vistazo a tu alrededor y ahí tienes al Steven Tyler del 77, enfundado en uno de aquellos monos de RnR gipsy, mirándote con arrogancia, o a Ginger Lynn mostrándote sus encantos.
Los posters han estado presentes a lo largo de toda mi vida, y debo decir que la evolución por mi parte en lo que se refiere a selección de imágenes, ha sido... nula. En 1977 estaba rodeado de posters de Elvis y Starsky y Hutch, y en el 2006 estoy rodeado de posters de... Elvis y Starsky y Hutch!
Es una lástima que empapelar una pared con posters vintage no se considere Arte, porque siempre fui bueno en eso. Hay que tener un talento especial para saber que al lado de un poster atómico de Farrah Fawcett-Majors hay que colocar uno de Ace Frehley... ¡esas son las cosas importantes de la vida!, e increiblemente no todo el mundo es consciente de ello.
Una vez, en los 80s, entró en mi habitación el cantante de Green On Red, Dan Stuart, y sólo pronunció tres palabras: This is poetry... ¡y tenía razón! El tipo vio un collage espectacular de posters de Michael Schenker, Brando, Kiss, Vampira, Van Halen y demás, y supo apreciar el valor de esas imágenes.
Nunca jamás tiréis a la basura vuestros viejos posters. Defended con vuestra vida esos majestuosos desplegables de Cinderella y Bruce Lee que os acompañan desde hace décadas.