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RACHEL ARIEFF
"Cómo ser feliz todo el tiempo" 29-3-07
El show que ofreció Rachel el pasado jueves 29 de Marzo en el Café Teatro Llantiol será recordado probablemente como una de sus actuaciones más excitantes de los últimos meses. La expectación, en esta ocasión, era extraordinaria. Entradas agotadas, gente haciendo cola en la calle, y muy bien ambiente. Entre el público que aguardaba su turno para entrar podías ver a punk rockers, gays, lesbianas, jovencitos indies, tipos maduros y por supuesto muchos freaks y misfits que se identifican con alguien tan inusual e inclasificable como Miss Arieff.
Unos ya habían acudido cinco o seis veces a ver a Rachel en el pasado, otros acababan de descubrirla gracias a Anti-Karaoke o a algún artículo aparecido en la prensa, había también extranjeros de paso en la ciudad llegados desde lugares como Belgica, U.K. o Estados Unidos que más o menos entendían castellano y no deseaban perderse el evento... En definitiva, un público muy variopinto con ganas de disfrutar de una velada extraña y diferente.

Para quienes hemos ido viendo la evolución de los shows de Rachel desde su llegada a España hace tres años, es interesante comprobar cómo han cambiado las cosas en los últimos tiempos. Las diez o doce personas que asistieron a sus primeros shows y que no sabían qué diablos pensar de esta mujer, se han transformado en audiencias masivas que llenan el Café Teatro Llantiol a reventar y que conectan totalmente con el humor de Rachel. El pasado jueves 29 había ciento y pico personas, entre quienes podías ver a entregadísimos fans que se identificaban claramente con ella. De hecho, una de las características más interesantes de la comedia de Rachel Arieff es que no encarna a un personaje, lo que el público ve es totalmente real. Todos sus gags están basados en su propia vida.
Mientras esperábamos a que diese comienzo el show, sonó la perfecta música de ambiente, nada menos que Squirrel Nut Zippers. Por fin, tras veinte minutos de espera se apagaron las luces, escuchamos un tema clásico de Ann Margret a modo de intro, se abrió el telón, y Rachel inició su actuación contando una escabrosa historia sobre lombrices que salen por el ano mientras uno duerme. La show-woman contó la escabrosa historia sentada en un taburete, con una copa en sus manos, e iluminada unicamente por un foco, y seguidamente se produjo un estallido de luces y sonido, y pasamos de la comedia más escabrosa a un número 100% Vegas: Rachel derrochando glamour mientras interpretaba el clásico de Frank Sinatra Thats Life. Así son los shows de Rachel Arieff, totalmente imprevisibles. Curiosamente, ni siquiera tuvo que esforzarse por calentar a la sala, el público ya estaba volcado desde los primeros minutos del show.
Todavía me cuesta acostumbrarme a la entrega total que muestran las audiencias de Rachel en la actualidad. Todavía recuerdo un show de ella que vi hace dos años en esta misma sala. Había muy poca gente en el teatro, y Rachel ofreció una de sus actuaciones más dañinas e hirientes que he visto de ella hasta el día de hoy. Estuvo brillante, pero demasiado agresiva por momentos, y podías ver a alguna gente del público bastante incómoda. Lo más probable era que estuviesen deseando huir hacia la calle, pero durante una hora y pico fueron rehenes de Rachel. Acostumbrado a la comedia tan ñoña que tenemos por aquí, ese show en concreto me impresionó bastante. Realmente el espíritu de Bill Hicks revoloteó sobre el Llantiol aquella noche.
Las cosas han cambiado mucho con el tiempo. Ahora quien va a ver a Rachel Arieff ya tiene una idea muy clara de lo que va a encontrar en uno de sus shows, aunque siguen produciéndose todo tipo de situaciones cachondas. La otra noche, dos chicas portuguesas no dejaron de hablar durante la primera mitad de la actuación, agobiando a la gente de las primeras filas, hasta que Rachel estalló en colera y gritó: Shut up!!!. Tras unos instantes de tensión, les preguntó de dónde eran, ellas respondieron que venían de Portugal, y se produjo un intercambio de palabras muy cómico. Minutos después, las portuguesas seguían dando el coñazo, así que les gritó: Mirad a vuesto alrededor, hay 100 catalanes feroces aquí que os van a matar si no cerráis la boca, así que dont fuck with these people!, y les dedicó varias referencias ofensivas a lo largo de la velada.
Las portuguesas hecklers no fueron las únicas que salieron malparadas en el show del jueves, Rachel también cargó contra Inglaterra (delirante cuando le preguntó al público por qué coño los ingleses no tienen labios), los curas pedófilos, Janet Jackson, Laura Bush (de quien dijo que es una mujer con una vagina de cristal)... Y le dedicó algunos merecidos elogios a la Duquesa de Alba.
Fue una velada llena de contrastes. Cantó Should I Stay Or Should I Go? de The Clash, hizo una parodia delirante de White Stripes encarnando a Jack White, mientras un espontáneo hacía el papel de Meg White, anunció que se haría una pajita después del show pensando en el público que había acudido al teatro esa noche, interpretó el clásico de Tom Waits Tango Till Theyre Sore con el piano, habló de bazares chinos, se tocó en escena fantaseando con el retorno de Bill Clinton algún día a la presidencia de su ex-país... Y se despidió con una interpretación atómica del viejo himno de Charlie Daniels Band Devil Went Down To Georgia.
Al final, eché un vistazo a la lista donde la gente apunta sus e-mails. Una fan lesbiana le había dedicado una frase bastante contundente: Quiero comerte el coño. El broche perfecto a una velada extraña e inusual como pocas.
Rachel volverá a ofrecer su show de comedia en el Café Teatro Llantiol el jueves 26 de Abril. Para consultar su calendario de actuaciones, podéis echar un vistazo a su web: www.rachelarieff.com
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